Synopsis

 

Una repentina fiebre lleva a Nino a otro mundo. Su madre se lo advirtió, se trata de un antiguo conjuro que se activa al ponerse turnio, entonces las imágenes los absorben. La misteriosa pintura al óleo que lo inició todo es aterradora, su pintor -también encerrado en ese mundo- quiere deshacerse del niño cuanto antes, encerrándolo en una pictórica “Ciudad del niño” de la cual solo puede escapar introduciéndose en una película italiana. Allí, las cosas no mejoran, el universo está en plena guerra aérea, gracias a la ayuda de una de las niñas italianas, la muda y encantadora Dina, los niños huyen introduciéndose en un dibujo que realizaron sobre la tierra. Ese universo desértico es agotador. Nino cae rendido y sueña que regresa a su casa donde cree encontrar a su madre. Al despertar, frustrado, rompe en llanto. Dina busca algo en sus bolsillos: recuerda que tiene el recorte de un diario con una foto de una familia ideal. No lo dudan y entran en este nuevo mundo. Luego de una extraña cena familiar, Nino y Dina se escapan a través de la portada de una cajita de fósforos.

El conjuro funciona una vez más, llevándolos a una isla polinésica bien particular. Allí, la amable tribu celebra por fin el fin de su vida terrenal. Dicen que la profecía de los sabios se hará realidad y al explotar el volcán los llevará a todos a “un lugar mejor”. Nino no se consuela, nuevamente debe buscar una manera de escapar, en toda la isla no puede hallar ninguna imagen. Los niños de la aldea se convierten en sus amigos, y Dina encuentra incluso una madre sustituta. El fin está próximo. Nino está solo pero se siente fortalecido, y es esa concentración la que le permite adentrarse a La narración del sabio. Nino, en las fauces del volcán es capaz de enfrentarse al calor total y vencerlo. Todo se va a negro. Cuando volvemos, Nino es ahora un adulto, su crecimiento es ahora literal. Su hijo pequeño comienza a mostrar síntomas febriles, al parecer, la historia se repetirá.